top of page
patterned-stucco-wall.jpg

Uso y Cuidados

energy-healing-hands.png
pngwing.com.png
Flower Plant Sticker by Kew Gardens - Find & Share on GIPHY.gif
25918354_aytp100_edited.jpg

Cómo Cuidar tu Anamana

El Anamana es un instrumento de conexión y acompañamiento interior. Sus cuentas representan la travesía del universo y tu propio caminar en él.

  • En momentos de dificultad: sostenlo en tus manos o colócalo sobre tu pecho. Permite que sea un recordatorio de calma y confianza, un ayudante en tu conexión con lo esencial.

  • Durante la práctica: úsalo en tus tiempos de Semma, meditación o recogimiento, como apoyo a tu atención y a la respiración.

  • Al dormir: puedes dejarlo junto a ti o bajo la almohada, para favorecer la recuperación y descanso de cuerpo y alma.

Recarga profunda

El Anamana, como todo instrumento vivo, necesita de tiempos de recarga para mantener su pureza y fuerza. Hay varias vías principales:

  1. Luz de la Luna

    • Colócalo bajo la luz directa de la luna llena durante tres noches consecutivas.

    • Si no es posible, al menos una noche bajo la luna llena principal ya será de ayuda.

    • Es el método más seguro para todo tipo de piedras.

  2. La Tierra

    • Enterrarlo en tierra limpia (maceta o jardín cuidado) durante un ciclo de tres días.

    • La tierra devuelve al Anamana la fuerza de su origen.

    • Evita usar este método si el Anamana contiene materiales orgánicos como el nácar.

  3. La luz del Sol

    • Puede usarse con precaución, sobre todo el sol suave de la mañana.

    • Beneficia a piedras como cuarzo transparente, citrino, ojo de tigre y amatista (en exposiciones cortas).

    • Sin embargo, puede dañar o decolorar a piedras más delicadas como cuarzo rosa, fluorita, turquesa y nácar.

    • En Anamanas mixtos no se recomienda como método principal.

  4. La imposición de Manos

    • Recibir la recarga de alguien cualificado que, mediante la imposición consciente de manos, transmite energía pura al Anamana.

Mantenimiento cotidiano

El mantenimiento ayuda a conservar la vitalidad y el brillo natural de las piedras:

  • Aceites naturales

    • El aceite de jojoba es el más recomendable.

    • Otros aceites suaves (lavanda, almizcle, etc.) pueden usarse de forma muy ligera, apenas una gota en las manos antes de tocar el Anamana.

    • Evita aceites densos, resinosos o con colorantes.

  • Atención y limpieza

    • Guardarlo en un lugar limpio, protegido de ambientes cargados.

    • Pasarlo por tus manos con conciencia cada cierto tiempo.

    • Tratarlo como un objeto vivo, no como un adorno inerte.

Lo que se debe evitar

  • No enterrarlo en sal: muchas piedras y materiales (como el nácar) pueden corromperse o perder brillo con ese método.

  • No dejarlo pasar de mano en mano: cada contacto deja una huella energética que puede debilitar su fuerza. Resérvalo para ti y para momentos de cuidado consciente.

  • Evita exponerlo a productos químicos o limpiadores artificiales.

Frecuencia de cuidado

  • Aceite (mantenimiento): una aplicación ligera una vez al mes es suficiente. Si el Anamana se usa mucho, puede repetirse cada 2–3 semanas.

  • Recarga profunda: en general, basta con hacerlo una vez al mes en luna llena. Si atraviesas momentos de mucha intensidad, puedes recargarlo cada 15 días.

  • Escucha personal: cuando lo notes “pesado” o “apagado”, es señal de que necesita atención.

hand-drawn-flat-design-tasbih-illustration (2).png
hand-drawn-flat-design-tasbih-illustration_edited.png
sello anam.png
firma 02 aku.png
bottom of page